LOS DRUIDAS

LOS DRUIDAS, DRUIDISMO CELTA

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Los Druidas nada tienen más sagrado que el muérdago y el árbol que lo porta, si se trata de un roble. (Plinio)

Druida significa « El que tiene el conocimiento del roble ». Cuando los hombres eran vapor, los árboles también lo eran. Los bosques son más antiguos que la memoria, y el tiempo está almacenado en sus raíces y ramas. La generosidad está en la naturaleza de los árboles, de modo que ábrete y quédate quieto. Recibe lo que imparten.

Los griegos entendían a los Celtas mejor que los romanos. Los romanos llamaban a los druidas « sacerdotes ». Los Helenos que comerciaban con los celtas se referían a los druidas como « filósofos »

La intuición es la voz del espíritu dentro de uno mismo.

El ruido es sonido y el sonido es estructura y la estructura es norma.

La armonía que sostiene a las estrellas en sus recorridos y la carne en nuestros huesos resuena a través de toda la creación. Cada sonido contiene su eco. Antes de que existiera el hombre, o incluso el bosque, existía el sonido. Este se extendía desde la Fuente en grandes círculos como los que se forman cuando se arroja una piedra a un charco.

Seguimos las ondas de sonido de una vida a otra. Los oídos de un moribundo todavía oyen mucho después de que sus ojos estén ciegos. Oye el sonido que le conduce a su próxima vida mientras la Fuente de Todos los Seres tañe el arpa de la creación.

La magia depende en parte, de la repetición de procedimientos y conjuros que han surtido efecto con anterioridad, un ritual fijo para producir un resultado predecible. Un herrero podía golpear el hierro con un martillo de la misma manera cada vez y darle así una forma determinada. Lo mismo sucede con la magia.

O casi siempre sucede así.

Estamos formados de dos partes: un espíritu de fuego y un fuerte de carne. Cuando la carne muere, el espíritu no deja de existir, sino que simplemente altera las condiciones de su existencia. Imaginad un lago en un verano caluroso y seco y el cielo azul sin una sola nube. Cada día baja el nivel del lago. ¿donde va el agua? Cada día hay menos agua. Entonces por fin las nubes empiezan a formarse en ese cielo cálido y brillante. Con el tiempo vierten lluvia y esta vuelve a llenar el lago. Los druidas observaron este fenómeno durante siglos hasta que comprendieron.

El agua no había dejado de existir, nada deja de existir. Simplemente había alterado las condiciones de su existencia. El agua del lago se transformó en un espíritu del agua, fue atraído hacia las nubes, descansó allí algún tiempo y luego cayó en forma de lluvia para ser de nuevo parte del lago. Así sucede con todos los espíritus, incluidos los que alberga tu carne y la mía. El cuerpo nos libera, en nuestro caso a través de la muerte, y seguimos moviéndonos a través de los ciclos de la existencia.

JAVIER BRANCH 

Fuente:  « El Druida », de Morgan Llywellyn

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